Maleta con sellos para viajar al extranjero

Estudiar en el extranjero es una de las cosas que deberías tener en tu lista de vida y es que no sólo implica dejar tu hogar por unos meses y descubrir otros países. Los beneficios van más allá de tomar un avión. En la entrada de hoy te compartimos los puntos más provechosos de estudiar una temporada fuera. 😉

Joven con cubrebocas tomando un avión para estudiar en el extranjero

¿Por qué todos quieren irse a vivir y estudiar una experiencia en el extranjero?

Como seres humanos nos vemos en la necesidad de estar buscando nuevos retos, vivir aventuras diferentes y simplemente descubrir más allá de lo que nos rodea. Por eso, no importa el destino que elijas, siempre habrá algo que te maraville y que te sorprenda. Con esta experiencia de vivir lejos de tu hogar, podrás aprender no solo cosas sobre la vida en general sino sobre ti mismo y sobre otros. Así que, prepárate para leer los beneficios de estudiar en el extranjero. ¿Vamos?

1. Programas académicos de excelencia y acceso a grandes oportunidades profesionales

  • En el mundo, existen países que se destacan por tener las mejores instituciones educativas. Algunos, como Estados Unidos concentran a las universidades más prestigiosas, mientras que otros como Reino Unido, se destacan por sus ingenierías. Y desde luego, que el destino y la institución podrán abrirte las puertas del mundo a los lugares que nunca imaginaste para ejercer profesionalmente e incluso, para aprender de los mejores profesores del mundo o absorber nuevos modelos y métodos de aprendizaje.  

  • Con lo anterior, se abre la posibilidad de mejorar tu curriculum vitae e incluso, hacer prácticas profesionales, pasantías y hasta conseguir un trabajo en empresas de talla internacional -ya sea en tu país destino o en el extranjero-. 

2. Independencia y seguridad

  • Desde el momento en el que llegas al aeropuerto y te despides de tu familia, todo corre por tu cuenta. No está papá o mamá para decirte qué vuelo tienes que tomar o que tienes que presentarte a tiempo en la sala correspondiente. Este es un gran ejemplo de que sales de tu zona de confort inmediatamente desde antes de llegar a tu destino.

  • Cuando por fin llegas, descubrirás que hay cientos de cosas diferentes y podrías tener muchos choques culturales, que te sorprenderán con cada día que pasas. También, al estar en un destino extranjero puedes hacer las cosas que quizá nunca te habías atrevido a realizar porque de cierta forma, es como empezar desde cero y nadie va a juzgarte. 

  • En conjunto, todas estas experiencias del día a día -algunas increíbles y otras que cuestan un poco más- te hacen redescubrirte a ti mismo y aprender sobre ti. Te vuelves más tolerante, más abierto al aprendizaje y al conocimiento, a las formas de pensar y convivir e incluso, podrás dominar el proceso de adaptación y el miedo a los cambios -que hay que abrazarlos y superarlos- porque te aseguramos que la vida te pondrá en situaciones que te hagan aprender y buscar soluciones por ti mismo. Descubrirás que el viaje se debe disfrutar con sus pros y sus contras. 

3. Aprender sobre otras culturas y hacer amigos

  • Esta puede ser una de las partes favoritas porque no es lo mismo aprender cosas en libros o en vídeos, a realmente vivirlo por ti mismo. Descubrirás que hay formas increíbles de pensar, hablar y actuar sobre los demás. Lo mejor, es que puedes terminar aprendiendo más de la cultura de otras personas con el trato diario. Habrá personas con las que seas más compatible que con otros pero sin duda, te llevas un poco de cada persona con la que te cruzas en el camino. Y bueno, ¿a quién no le gustaría ampliar su círculo con amistades de todo el mundo? 

4. Perfeccionar un idioma

  • Esto aplica principalmente si viajas a estudiar a un destino cuyo idioma principal sea diferente al tuyo. Lo más emocionante es aprender sobre los acentos y el famoso “slang” -conocido también como regionalismos por su nombre en español-. Cuando vuelvas (si es que lo haces) llegarás con estas palabras tan contagiosas que hicieron parte de tu día a día. Por otro lado, si viajas a un país cuyo lenguaje es el español, ¡aún así puedes aprender bastante! Porque nombramos a las cosas diferentes, tenemos nuestras propias expresiones y qué decir de los acentos. Seguro que te apetece darle un toque español o argentino a tus conversaciones. 

5. Expandir tu interés y encontrar tu propósito

  • Casi siempre, nos pasamos en un modo neutral, o viviendo la vida en modo automático pero a consecuencia de los cambios que nuestro cuerpo y mente experimentan todo el tiempo, hace que tomemos una nueva perspectiva e incluso, que podamos encontrar nuestro propósito de vida. Descubrir qué nos gusta y que nos disgusta, en donde nos sentimos amados y en donde la incomodidad persevera. También podrías encontrar actividades que nunca antes habías hecho y corroborar, que la vida tiene un nuevo sentido.

  • P.D. Si te gustan las vibras astrológicas, puedes consultar tu mapa y encontrar en qué lugares del mundo te sentirás mejor

6. Apreciarás tu cultura y la verás desde otro enfoque

  • Por último, pero no menos importante, al estar lejos de casa entenderás mejor tu propia cultura porque ahora tendrás una perspectiva global. El hecho de estar aquí puede ser la clave para saber si decides volver a tu país y ser un agente transformador o probar nuevos y más horizontes en el extranjero. 

Mujer sentada en lancha en Canadá

Si quieres ir a estudiar a otro país tan sólo pide y se te concederá

  • Tu fuente de deseos es un crédito educativo como Laudex. Todos sabemos que estudiar en el extranjero es una inversión costosa -económicamente- pero muy rica y provechosa en todos los demás sentidos. Si quieres financiar tu viaje de estudios, te invitamos a visitar nuestra página enfocada en el extranjero. Así, el dinero no será un impedimento cuando de tus sueños se trata. 

  • “Estudiar en el extranjero es la forma más eficaz de cambiar nuestra forma de ver el mundo» .- Chantal Mitchell. 

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